La gente vuelve del curso fresh. Motivada. Con apuntes, con frameworks nuevos, con ganas de aplicar lo aprendido.
Tres semanas después, todo está igual.
Si esta es la película que estás viendo desde hace un par de años en tu área de Producto, lo más probable es que el problema esté en otro lado. En el supuesto de que la formación individual cambia cómo trabaja un equipo. Y casi nunca lo hace.
Lo que pasa cuando una persona se forma sola
Imaginate un PM que vuelve de un buen curso de discovery. Aprendió frameworks útiles. Le encantó la sesión sobre hipótesis. Quiere aplicar lo que aprendió en su próximo proyecto.
Llega el lunes. Tiene una reunión con su equipo. Empieza a hablar de hipótesis. Sus compañeros no usan esa palabra. El Tech Lead lo mira raro. El diseñador le pregunta "¿qué querés decir con eso?". El PM intenta explicar, pero la explicación toma tiempo, y la reunión tenía que cerrar en treinta minutos.
Lo que pasa después es que el PM, sin querer, se adapta al lenguaje del equipo. Vuelve a usar "validar" en lugar de "testear la hipótesis". Vuelve a hablar de "lo que vamos a hacer" en lugar de "el experimento que vamos a correr". Traducir todo el tiempo a un equipo que no comparte el marco es agotador, y el trabajo del día a día no espera.
A los tres meses, el aprendizaje del curso quedó en los apuntes. Lo único que cambió es que el PM se siente un poco frustrado.
Multiplicá eso por los seis PMs que mandaste a cursos distintos en el último año. Cada uno volvió con su marco, cada uno intentó aplicarlo, cada uno se adaptó al lenguaje compartido. Lo que en tu cabeza era una inversión en formación, en la práctica fue una serie de aprendizajes individuales que el equipo nunca absorbió.
Por qué la formación grupal funciona distinto
Cuando un equipo entero se forma junto en el mismo marco, pasan cosas que no pasan con la formación individual.
El lenguaje cambia simultáneamente. Si todos aprenden al mismo tiempo qué es una hipótesis bien planteada, qué distingue un objetivo de un output, cómo se mide impacto, las conversaciones del lunes siguiente operan en ese vocabulario. Nadie tiene que traducir. Nadie se siente raro por usar las palabras nuevas.
Los ejemplos son específicos del equipo. En un curso abierto, el profesor habla de Spotify, de Airbnb, de casos genéricos. En una formación armada para tu equipo, los ejemplos son los tuyos. El feature que sacaron mal el mes pasado. La hipótesis que nunca terminaron de validar. La métrica que están mirando que no significa nada. Eso convierte el aprendizaje en algo aplicable de inmediato, sin la fricción de "cómo traduzco esto a mi contexto".
Los desacuerdos salen a la luz. Cuando un grupo se forma junto, las diferencias internas sobre cómo se debería trabajar se hacen visibles. El PM que cree que hay que hacer más discovery, el Tech Lead que piensa que hay que comprometer menos en cada sprint, el diseñador que siente que no participa de las decisiones. Esas conversaciones, que normalmente se evitan, aparecen forzadas por la dinámica del programa. Y muchas veces se resuelven ahí.
Hay continuidad. Una sesión genera entregables. Esos entregables se trabajan entre sesiones. La sesión siguiente discute qué salió bien y qué salió mal. El aprendizaje no se queda en apuntes, se mete en el trabajo que el equipo está haciendo igual.
Cuándo conviene una y cuándo la otra
La formación individual sigue teniendo sentido. Para un PM que recién arranca su carrera, un curso bien armado puede acelerar mucho. Para alguien que se está moviendo de rol (de ingeniería a Producto, por ejemplo), un curso individual es probablemente el camino más rápido.
Pero si lo que tenés es un equipo que ya funciona y necesita levantar su nivel como conjunto, los cursos individuales son una herramienta floja para ese desafío. Lo que mueve la aguja es formación grupal, hecha a medida, con el equipo entero participando al mismo tiempo.
Cómo se materializa en ProductPrepa for Business
Es un programa de hasta tres sesiones, con un temario armado en función de los desafíos puntuales de tu equipo. Todo el equipo participa de las mismas sesiones. El lenguaje, los ejemplos y los entregables salen del trabajo del equipo.
Antes de arrancar hay una conversación de alineación. Ahí se define qué se trabaja en cada sesión, qué entregables va a producir el equipo, y en qué lapso se hace todo. Una vez definido eso, arrancan las sesiones.
Para empezar la conversación de alineación, escribime a nicoproducto@hey.com con el asunto "ProductPrepa for Business". El plan está disponible acá: ProductPrepa for Business.
Abrazo de Producto, NicoProducto